Un terrible destino

La Wii U de Nintendo fue un fracaso comercial, pero los errores de la compañía son frecuentemente incomprendidos o directamente malinterpretados.


No es un hecho ignorado que la Wii U, la última consola de Nintendo, ha tenido un desempeño comercial considerablemente infortunado en comparación con su predecesor, la Nintendo Wii. Esta última logró influenciar al medio de tal forma que, viéndolo en retrospectiva, la competencia tuvo que adaptarse a utilizar controles de movimiento para incorporarse a este nuevo curso de posibilidades y atraer a nuevos consumidores. La Wii también logró, entre otras cosas, llevarse el primer lugar en ventas de consolas caseras dentro de la generación pasada; pero los frutos de su hermano menor han dejado mucho a desear en este dominio.

wii-uHe leído más de una decena de artículos que tratan de establecer las razones que llevaron a la Wii U a un fracaso comercial, pero, a menudo, terminan enfocándose en una sola causa y para este momento es claro, me parece, que hubo una multitud de factores que han contribuido significativamente para que esta consola no pueda alcanzar a las de la competencia, a pesar de que ha tenido al tiempo a su favor. Así mismo, parece existir un malentendido sobre lo que verdaderamente afectó las ventas del hardware y esto es visible en los comentarios del “fanático promedio” de la compañía.

El primer gran problema surgió con la confusión del público at large, que pensaba que el Wii U era simplemente un periférico adicional para las Wii que ya poseían un hogar. Esto puede parecer contraintuitivo para las personas que leen publicaciones especializadas sobre videojuegos y que tienen un interés en mantenerse informados sobre las últimas novedades de la industria, pero hay que entender que la mayoría de consumidores del medio no saben, ni tienen interés en saber, por ejemplo, sobre las especificaciones técnicas de las consolas. Este obstáculo impidió que el primer año de la consola sirviera de mucho en términos de ventas.  En ese mismo sentido, la compañía tuvo que gastar tiempo y recursos para contrarrestar esta idea que ya se había impregnado en la mente del consumidor y que posicionaba a la Wii U como un extra opcional o hasta innecesario. Recordemos también que hoy en día no es suficiente que exista información sobre el posible lanzamiento de una nueva y grandiosa consola, también es necesario que exista la motivación necesaria que incline a las personas adecuadas a querer comprarla específicamente en su período de lanzamiento. En este caso en particular, era de vital importancia que la Wii U vendiera en su primer año, pues el consumidor que no lograra ser cautivado con la nueva promesa electrónica de la compañía japonesa, muy pronto sería tentado por otras opciones que le podrían resultar potencialmente igual de encantadoras.

Otro problema resulta del hecho de que, en estos momentos, la calidad de los videojuegos es, dentro del contexto del éxito financiero, un aspecto prácticamente secundario en relación con la mercadotecnia. Incluso si tenemos un juego que es aniquilado y cuestionado brutalmente por la crítica, éste puede vender increíblemente bien con la publicidad apropiada. La razón de esto es obvia: hay más personas que consumen la información de videojuegos de forma pasiva que los que tienen un interés activo en el medio, y esto significa que, lamentablemente, los comerciales afectan más el consumo de videojuegos que las reseñas del mejor crítico en existencia. Esto no es nuevo y no es una particularidad de esta industria. Es lo mismo que ocurre hoy en día en el cine, por ejemplo, con las horribles películas de “metraje encontrado” que, a pesar de su bajo nivel de producción y pésima recepción ante la crítica, llenan las salas a causa de las proezas publicitarias de la compañía a cargo. También es lo que ocurre con una porción considerable de la literatura contemporánea en la que algunos libros se vuelven bestsellers antes de su día de lanzamiento o para los que el autor ni siquiera es un escritor per se, sino que se trata de una figura pública famosa y, por lo tanto, no es la escritura lo que está atrayendo las ventas, sino su posición dentro de la jerarquía de celebridades.

El autor de Naked Lunch, William S. Burroughs, escribió alguna vez, refiriéndose a las drogas, que “es el producto ideal…La mercancía definitiva. No hace falta literatura para vender. El cliente se arrastrará por una alcantarilla para suplicar que le vendan…El comerciante de droga no vende su producto al consumidor, vende el consumidor a su producto. No mejora ni simplifica su mercancía. Degrada y simplifica al cliente”. Esta frase podría guardar una menor dosis de verdad ahora que algunos de estos “compuestos” han comenzado a legalizarse, pero no deja de ser una descripción modelo de la percepción que muchas de las compañías modernas buscan crear alrededor de sus productos. El problema  de este enfoque, al menos para el consumidor, es que la calidad no garantiza el éxito y, de la misma manera, el éxito no garantiza la calidad, por lo que, una vez conociendo este hecho, algunas corporaciones pueden optar por enfocarse casi totalmente en mejorar la percepción del producto y no el producto mismo.

En otras palabras, no es la falta de calidad en los títulos lo que ha llevado a esta consola a estancarse, pues la lista de exclusivas es evidencia suficiente para refutar ese punto. Nintendo simplemente falló en lograr que el Wii U se volviera una moda. La compañía bien podría haber lanzado la mejor consola en la historia de la industria y esto no serviría de nada de no encontrar la manera de volverla deseable, una característica fundamental en la época en que millones de personas cambian su smartphone cada 6 meses bajo no razón práctica significativa.

Por otro lado, es frecuente encontrarse con críticos de la consola que tratan de aleccionar a Nintendo por el hecho de que la Wii U no está reproduciendo el éxito que tuvo la Wii mientras que, al mismo tiempo, se quejan de que la consola no compite tecnológicamente con las otras dos. Este razonamiento es absurdo y es una clara falta de entendimiento de lo que hizo a la Wii brillar en primer lugar. Ésta vendió en cantidades ridículas, en primer lugar, porque tenía un precio tan accesible que se infiltró con velocidad en una gran cantidad de hogares, incluso en los que tenían un Xbox 360 o un PS3 como consola principal. Otra gran ventaja que tuvo esta consola es la de atraer a un segmento considerable de lo que hoy en día es considerado en mercadotecnia como el público casual, pero aquí se encuentra una nueva problemática a enfrentar para la Wii U: es muy difícil conservar a esa parte de consumidores mayormente influenciados por la moda cuando estos, por definición, van saltando de novedad en novedad. Por eso es que, hoy en día, parte de los consumidores que sirvieron para inflar los números de la industria y que gustosamente estrenaron una Wii sin haber consumido videojuegos con anterioridad, se encuentran ahora captivos por la industria de los videojuegos para móviles. Y el día de mañana estarán consumiendo lo que sea que se deba consumir para “estar al día”, ya sea VR o algo más. Y es que, al final del día, es ingenuo pensar que el núcleo de consumidores activos pertenecientes a lo que era un pasatiempo de nicho pueda mantener a tres consolas al mismo tiempo, especialmente dentro de un sistema que motiva la competencia bestial.

Por supuesto, habrá quienes argumentan que la Wii U habría tenido un resultado diferente de ser tecnológicamente más poderosa y esto es posible, aunque nunca podremos saberlo con certeza. Podemos sentarnos a imaginar escenarios especulativos en los que Nintendo no tuvo problemas para promocionar la consola y la lanzó con especificaciones técnicas a la par con las de la competencia, pero esto también significaría que la consola habría perdido algunas de las características que le hacen distinguirse de las otras y, probablemente, estaríamos teniendo la misma conversación de todas formas, pero refiriéndonos a una de las consolas de la competencia, porque, con un mercado hipersaturado, siempre habrá una que venda mucho menos que las demás.

Naturalmente, la Wii U está en una posición extraña e incómoda en el mercado. No es tan barata como solía ser su antecesora, pero tampoco está al precio y nivel técnico de las otras consolas que, en términos de hardware electrónico, podrían considerarse, nuevamente utilizando el lenguaje mercadológico común, de gama alta. En otras palabras, no goza de un precio que le permita apuntar al poder adquisitivo más común ni tampoco puede posicionarse como el objeto del deseo para quienes simplemente quieren tener la consola más poderosa o cara (como fuente de autovalidación). En este caso, me parece que la consola se pudo beneficiar de usar un artilugio diferente al de la pantalla secundaria, pues, realmente no revoluciona la experiencia y causó que la compañía no generase dinero por venta de consolas. Tampoco es algo sumamente novedoso que se pudiera vender, aunque sea bajo falsas pretenciones, como una innovación para la industria. Lamentablemente, parece ser que todo requiere de un artilugio hoy en día para vender en masa, pero quizá Nintendo debió trabajar en uno que no afectase tanto el precio final de su hardware. El Wii Remote, por ejemplo, funcionó muy bien como el objeto-novedad y, aunque los costos de R&D fueron probablemente bastante altos, su costo de producción no le sumó mucho al precio final de la consola. Este artilugio era, considerándolo todo, barato y llamaba la atención lo suficiente como para lograr que un demo vendiese más de 80 millones de copias.

También hay que entender que Nintendo tiene un monstruoso historial de éxitos con sus propiedades intelectuales y esto, aunque generalmente debería ser considerado como una ventaja, se presta a la ocurrencia de dinámicas interesantes entre los que aseguran ser partidarios leales a la compañía. Dejando los juegos multiplataforma de lado por un momento y concentrándonos en los títulos exclusivos, el fan de Xbox y PlayStation sabían lo que estaban obteniendo al comprar la consola respectiva de esta generación. Después de todo, cada vez hay menos espacio para arriesgarse con títulos revolucionarios y las apuestas seguras son, hoy en día, más importantes que nunca para el éxito financiero. Podemos ver a multitudes quejándose de que estas compañías siempre venden lo mismo, pero hay una razón para ello: esos títulos venden y venden bastante bien. Sin embargo, Nintendo tiene un papel distinto en el sentido de que sus fanáticos están fragmentados a lo largo de todas sus franquicias. Hay personas que compran todos y cada uno de los títulos de The Legend of Zelda, incluso sus ediciones especiales, pero que no compran nada más. Su rol como videojugadores empieza y termina en una sola propiedad intelectual. Hay otros, con un hábito de juego más esporádico, que sólo se enfocan en obtener los títulos para compartir con los amigos: Mario Kart, Smash Bros., etcétera. Algo similar ocurre con algunos de los idólatras de Metroid, de Pokémon y del resto de grandes nombres que se encuentran bajo el ala de Nintendo. Es entonces que, durante los primeros años de la Wii U, era posible escuchar toda clase de comentarios sobre fanáticos que esperaban “X” o “Y” anuncio antes de decidirse a comprar la consola o, de la misma forma, era común leer el clásico pregonar de que “Nintendo no estaba escuchando a sus fans” por no anunciar un nuevo título de una saga en específico. La realidad es que un gran segmento de los fanáticos de Nintendo lo son, en realidad, solamente de alguna de sus series y el éxito de la Wii no fue por los títulos exclusivos, sino por un diverso conjunto de características que favorecieron que todo el mundo adquiriese la consola.

Es muy probable que no exista un sólo movimiento estratégico que hubiera garantizado el triunfo de la Wii U, pero ciertamente existió toda una clase de problemas que, de atenderse de forma diferente, hubieran aminorado el problema de las bajas ventas que enfrenta la consola en estos momentos y que causará que cierre su ciclo de vida media década antes de lo esperado.

Desafortunadamente, parece ser que la Wii U se unirá al cementerio de consolas que fallaron en rellenar los bolsillos de sus creadores; no obstante, tiene algunos títulos por los que vale la pena celebrar y que son argumentos suficientes para adquirir la consola. Hay que recordar que en este juego empresarial debe haber perdedores para que haya un ganador, incluso cuando el que termine perdiendo la carrera financiera bien pudiera ser, para algunos, el más carismático e interesante de todos.

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3 comentarios en “Un terrible destino

  1. No podía estar más de acuerdo en que el Wii fué un juguete de moda. Se acabó la moda y se descubrió cual era la verdadera base de usuarios instalada (que no me sorprende si fué menor a la del Gamecube o el N64). Nintendo al darse cuenta se paniqueó y fué el primero en sacar una consola nueva.

    La razón de que no diera para más el WiiU fué el Wii. Se le subió la soberbia a los ancianos de Nintendo, creyeron que iba a volver a ser como en las épocas del NES y el SNES.

    Nintendo no va a tronar como Sega puesto que tienen otras fuentes de ingreso, llamese 3DS, llamese Pokemon (con ese tienen para vivir muchos años más).

  2. Pues a día de hoy y sabiendo todo lo que sabemos sobre WiiU y la misteriosa futura consola NX, sigo pensando que WiiU no es una mala consola y que, lejos de ser la peor de la ”next gen”, puede competir en la calidad de muchos de sus juegos con las consolas de Sony y Microsoft. Aun sabiendo que su muerte es inminente, estoy pensando en comprarme una. Qué pena que Nintendo no la haya cuidado más.
    Buen artículo!

  3. Lo que mantuvo aun el nivel de Nintendo fue sus viejas glorias, que son vende consolas de por si solas, pero la epoca en que Nintendo marcaba la vanguardia de la industria de las consolas paso hace mucho rato, incluso ya quedaron atras los tiempos que aunque relegada ante el Playstation, como la Nintendo 64 sacaba juegos de gran calidad. Ya ahora se saca titulos que no se diferencia de las millones de aplicaciones de un celular, no digo que sea de por si malo, pero no queda adecuado para un grande como Nintendo. Saludos.

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